26 de febrero de 2015

Sin Techo

Erase una vez un hombre que aunque pobre tenía trabajo, salía al paso a través de trabajos en la construcción y reformas. Pero un día le desahuciaron del hogar, perdiendo los trabajos a los que no podía atender y jodiéndose el  plan familiar.

Entonces esa persona se vio obligada a pernoctar en un cajero, con su pareja, ante la indiferencia de los demás tuvo entonces que ir a los comedores sociales. Un amigo le dejó una furgoneta, para por lo menos tener un techo y la policía municipal se la quitó. Empezando de nuevo pues, le dejaron sin nada.

Y digo yo, si a una persona le llaman mendigo, sucio y caradura ¿Por qué no se ponen en su lugar las personas que no han sufrido tal humillación? Deberían ponerse manos a la obra, para sentir lo que se siente en esa situación y pensar en cómo saldrían de ella.
¡MENOS CRITICAS Y MAS SOLIDARIDAD!


3 comentarios:

  1. Pedazo de invento la EMPATÍA!!!!!

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  2. Tienes toda la razón, si todos nos pusieramos aunque fuera por un rato en el lugar de los demás seguro que sabríamos comprender más los problemas de los otros y nos haría mejores personas.

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