1 de diciembre de 2017

NO SABEMOS LEER

    
      En Realidades se ha organizado una recogida de firmas para visibilizar la realidad del sinhogarismo femenino, y pedir que se incorpore la perspectiva de género a la hora de abordar esta problemática. Y viendo la enorme repercusión que está teniendo esta iniciativa, me queda claro que a nadie le importa un rábano. 

     Esta petición habla de mujeres sin techo y mujeres sin hogar, pidiendo que se aplique la perspectiva de género para que las estadísticas del sinhogarismo se ajusten mas a la realidad, y al mismo tiempo que se aplique un  poco de lógica elemental a la hora de adaptar los recursos que existen a las mujeres. En los albergues se facilitan maquinillas y espuma de afeitar a los hombres pero ¿Dónde están las compresas y los tampones? Esta petición no es ninguna frivolidad, es higiene básica. 

     Teniendo en cuenta que se habla de una problemática nada grata en algunos casos y  traumática en la mayoría, que padecemos  muchas. Yo, dentro de mi ingenuidad esperaba que por lo menos las mujeres se solidarizaran con la petición. Los movimientos feministas que tan activos son en las redes han hecho oídos sordos a esta petición de firmas, bueno espero que esto sea porque no han tenido acceso al documento y no porque estén muy ocupadas revisando el machismo en la literatura del siglo de oro o el sexismo de la publicidad o de algunos programas de  televisión. 

      ¿Pero cuál ha sido la reacción de ese sector de machismo empecinado?

     Bueno pues todo lo que han interpretado del  texto es que somos una panda de feministas representantes del sexismo imperante, que lo único que pretenden es que se ayude solo a las mujeres.

      En un primer momento pensé que debido a la falta de costumbre de ejercitar ese enorme placer que es la lectura, algunas personas tienen un gran problema a la hora de interpretar textos, vamos que no saben leer. Pero no, ese pensamiento viene de la estúpida tendencia que tengo de justificar a todo el mundo.


      Vivimos en una sociedad de mem@s  encerrados en parcelas de pensamiento único y cada vez somos más incapaces a la hora de meternos en la piel del otro.